Conoce nuestros tratamientos orientados a mejorar la calidad de la piel mediante un enfoque progresivo, no invasivo y personalizado.
El tratamiento Fibroblast es un procedimiento no invasivo que utiliza energía plasmática para estimular los procesos naturales de regeneración de la piel. Está orientado a mejorar la firmeza, la textura y el aspecto general del rostro de forma controlada.
El tratamiento Fibroblast actúa mediante la aplicación precisa de energía plasmática sobre la superficie de la piel, generando una estimulación localizada que favorece la activación de los fibroblastos, células responsables de la producción de colágeno y elastina.
Este proceso contribuye a una reorganización progresiva del tejido cutáneo, ayudando a mejorar la firmeza y a redefinir áreas específicas del rostro sin recurrir a procedimientos quirúrgicos.
Dentro de nuestro enfoque de regeneración facial, el tratamiento Fibroblast se aplica sobre una piel previamente preparada, permitiendo resultados más controlados y una recuperación gradual, siempre respetando la fisiología natural de la piel.
Terapia regenerativa que estimula los procesos naturales de reparación de la piel.
Contribuye a mejorar la calidad cutánea, la luminosidad y la vitalidad del rostro desde el interior.
La terapia con exosomas actúa estimulando los mecanismos naturales de comunicación celular de la piel, favoreciendo los procesos de reparación y regeneración cutánea. Su aplicación está orientada a mejorar la calidad del tejido, aportando mayor luminosidad, uniformidad y vitalidad al rostro.
Este tratamiento trabaja a nivel biológico, ayudando a optimizar la respuesta de la piel frente a otros procedimientos y potenciando su capacidad de regeneración natural.
Dentro de nuestro enfoque de regeneración facial, los exosomas se integran como una etapa clave para mejorar la calidad cutánea desde el interior, siempre respetando la fisiología de la piel y sin recurrir a métodos invasivos.
Tratamiento profesional orientado a limpiar la piel en profundidad y eliminar impurezas acumuladas.
Prepara el tejido cutáneo, mejora la oxigenación y favorece una mejor respuesta a los tratamientos posteriores.
La limpieza facial profunda es un tratamiento esencial orientado a eliminar impurezas, células muertas y exceso de sebo que se acumulan en la superficie y en los poros de la piel. Su aplicación permite mejorar la oxigenación cutánea y favorecer el equilibrio natural de la piel.
Este procedimiento se realiza mediante una secuencia controlada que incluye limpieza, exfoliación y extracción profesional, respetando siempre la fisiología cutánea y las necesidades específicas de cada tipo de piel.
Dentro de nuestro enfoque de regeneración facial, la limpieza facial profunda cumple un rol clave como etapa preparatoria, permitiendo que la piel se encuentre en mejores condiciones para recibir tratamientos posteriores y responder de forma más eficaz a los procesos de regeneración y cuidado.
Conoce cuál de nuestros tratamientos se adapta mejor a las necesidades de tu piel y cómo integrarlos dentro de un protocolo de regeneración facial.